Primero, qué vas a ser
- Venta de bicis nuevas: de montaña, de carretera, urbanas, eléctricas o infantiles.
- Recambios y accesorios: cámaras, cubiertas, cascos, luces, ropa.
- Taller: puestas a punto, pinchazos, frenos, transmisiones.
- Alquiler, si estás en una zona de turismo o de rutas.
- Bicis de ocasión, que dan salida a las de alquiler al acabar la temporada.
No hace falta todo desde el principio. Muchas tiendas abren con el taller y los accesorios, que piden menos dinero parado, y van sumando bicis nuevas.
El local
- Escaparate a la calle: una bici se vende viéndola.
- Sitio para el taller, con luz y separado de la zona de venta.
- Almacén para las bicis que esperan reparación y para el stock.
- Una entrada cómoda para meter bicis sin pelearse con la puerta.
- Cerca de donde se pedalea: carriles bici, rutas o zonas de mucho paso.
Los trámites
- El alta como autónomo o la sociedad, y el alta en Hacienda con su epígrafe del IAE. La reparación de bicicletas va en el 691.2; para la venta y el alquiler, que te lo diga tu gestoría.
- La licencia de actividad o la declaración responsable de tu ayuntamiento.
- Un seguro de responsabilidad civil, que cubra también el taller y, si lo hay, el alquiler.
Fuentes: Epígrafe 691.2 del IAE.
El stock: tallas, temporada y eléctricas
Una bici no es un producto: es un modelo con varias tallas y colores, y cada una tiene su stock. Llévalo así desde el principio, o no sabrás si te queda la M.
La primavera y el verano venden más; el otoño y el invierno, más taller. Pide con eso en la cabeza, y deja el género de temporada para cuando empieza, no para cuando acaba.
El taller, con su orden de reparación
Cada bici que entra lleva su orden: de quién es, qué bici es, qué le pasa y dónde, el presupuesto y la firma del cliente. El resguardo es lo que trae para recogerla. Con eso no se mezclan bicis, el cliente sabe lo que va a pagar y nadie discute al recoger.
Y ten a la vista los precios del taller: la hora de mano de obra y los trabajos de siempre, como un pinchazo o una puesta a punto. Es lo primero que pregunta quien entra.
El cliente, la bici con su número de cuadro, las zonas que marcar (cuadro, frenos, transmisión…), el presupuesto con su total, la firma y el resguardo para recortar.
Cómo ayuda GestorTPV
En GestorTPV la tienda, el taller y el alquiler van en el mismo programa. Cada orden de taller tiene su número y su estado (recibido, presupuesto, en curso y listo), el dibujo de la bici para marcar dónde está roto y las fotos desde el móvil. El presupuesto y el aviso de que está lista le llegan al cliente por correo, en español, inglés o alemán.
Las bicis, los recambios y los accesorios llevan su código, sus tallas y su stock. La licencia se paga una vez, 1.449 € + IVA, sin cuotas.