Venta rápida en la barra
Lo de siempre, a un toque y con su foto. Sin abrir mesa para un café.
A las nueve, con la barra llena, no hay tiempo para buscar en el programa. El café con leche y la tostada se cobran tocando su foto, cada mesa lleva su cuenta y la cocina recibe lo suyo. Lo pagas una vez y sigue cobrando aunque se caiga internet.

De los primeros cafés al cambio de turno.
Venta rápida en la barra: tocas «café con leche» y «tostada», cobras y listo, sin abrir mesa.
Cada mesa en su sitio del plano, con su cuenta y el tiempo que lleva. Lo que va a cocina sale en su pantalla o en su impresora.
Cuatro compañeros de trabajo: la cuenta, junta, a escote o cada uno lo suyo, con tarjeta, Bizum o efectivo.
Un informe X sin cerrar la caja y, al acabar el día, el arqueo a ciegas con la diferencia apuntada.
Lo de siempre, a un toque y con su foto. Sin abrir mesa para un café.
Salas, terraza y barra, cada mesa con su cuenta abierta, sus comensales y el tiempo que lleva.
Lo pedido sale en la pantalla de cocina o en su impresora; «Listo» avisa al camarero en el plano.
Apunta en la mesa desde su móvil, con lo más pedido primero, y manda la comanda desde allí.
Turnos, informe X y cierre con arqueo a ciegas: quien cuenta no ve lo que debería haber.
Pones al cliente en la mesa y lo que toma suma puntos para su próximo desayuno.
Se instala en el ordenador de tu negocio, y es tuyo. Te lo dejamos funcionando, tienes 12 meses de soporte y las actualizaciones no te cuestan nada.
La nube, si la quieres: 450 € al año + IVA, con tu web, la tienda online conectada, los pedidos y el cobro con tarjeta. Va siempre con la licencia, nunca sola. El ordenador, la impresora de tickets y el cajón los pones tú: te decimos cuáles valen. Todo lo que pagas y lo que no.
Sí, con la venta rápida: tocas lo que se toma y cobras. Las mesas, cuando las uses, llevan su cuenta aparte.
Sí, con el móvil en la wifi del local: ven las salas y las mesas, apuntan lo de cada comensal y mandan la comanda. Los móviles de tu red son terminales de tu licencia, sin pagar más.
Desde la cuenta de la mesa eliges cómo se paga: todo junto, a escote entre los que digas o cada uno lo suyo. Cada pago se apunta en el momento, con su forma de pago.
No hace falta: las comandas pueden salir en una impresora de cocina o en una pantalla, que puede ser una tablet o un ordenador. Lo eliges tú.
Sí: un ordenador en la barra con su impresora de tickets y su cajón. Si un día quieres un segundo puesto o los móviles de los camareros, se añaden sin pagar más.
Cuéntanos qué vendes, cuántas cajas tienes y si vendes por internet. Te lo enseñamos funcionando con tus productos y te preparamos el presupuesto, sin compromiso.