Órdenes por estado
Recibido, presupuesto, en curso, listo y entregado. De un vistazo, en qué está cada cosa.
Que nadie te pregunte «¿cómo va lo mío?» sin que tengas la respuesta a mano. Para talleres que reparan lo que el cliente trae en la mano (bicis, tablas, cámaras, esquís o equipos de buceo): cada orden con su resguardo y su QR, sus fotos, dónde está roto y el presupuesto por correo. Y en el mismo programa, la tienda.

Desde que lo dejan en el mostrador hasta que se lo llevan arreglado.
Qué es, qué le pasa y, si es una bici, una tabla o una cámara, dónde está roto marcado en su dibujo. Con su cliente de la caja, su teléfono y su correo.
Unas fotos con el móvil, escaneando un QR y sin instalar nada, y su resguardo con QR, impreso o por correo.
Le llega por correo en su idioma; lo acepta respondiendo o en la tienda. Hasta entonces, la orden espera su OK.
Marcas «Está listo», le llega el aviso, y al recogerlo escaneas su resguardo y se cobra con su ticket.
Recibido, presupuesto, en curso, listo y entregado. De un vistazo, en qué está cada cosa.
Impreso en la impresora de tickets o por correo. En la caja, su QR abre la orden para entregarla.
Desde el ordenador o con el móvil en la wifi de la tienda, hasta doce por orden.
De serie, el dibujo de una tabla de surf, una bici y una cámara de fotos. Lo marcado sale en el resguardo y, en palabras, en el idioma del cliente.
Con la nube, el cliente cuenta en tu web qué le pasa, manda fotos y la orden entra sola en la caja.
Cada persona con su PIN; quien repara puede ver solo el taller.
Se instala en el ordenador de tu negocio, y es tuyo. Te lo dejamos funcionando, tienes 12 meses de soporte y las actualizaciones no te cuestan nada.
La nube, si la quieres: 450 € al año + IVA, con tu web, la tienda online conectada, los pedidos y el cobro con tarjeta. Va siempre con la licencia, nunca sola. El ordenador, la impresora de tickets y el cajón los pones tú: te decimos cuáles valen. Todo lo que pagas y lo que no.
No. GestorTPV está pensado para talleres con mostrador que reparan lo que el cliente trae en la mano y que, muchas veces, también venden o alquilan. Para un taller mecánico de coches no es el programa adecuado.
La orden vale para cualquier cosa: qué es, qué le pasa, fotos, presupuesto y aviso. El dibujo de dónde está roto viene de serie para tablas, bicis y cámaras; para lo demás, se apunta en la descripción y en las fotos. Cuéntanos qué reparas y te decimos si te encaja.
En español, inglés o alemán: el que elijas en su orden.
Cuando marcas «Está listo», le llega un correo avisándole, si lo dejó. Y su teléfono está en la orden, por si prefieres llamarle.
En la orden, en el ordenador de la tienda, como el resto de tus datos y en sus copias de seguridad.
Cuéntanos qué vendes, cuántas cajas tienes y si vendes por internet. Te lo enseñamos funcionando con tus productos y te preparamos el presupuesto, sin compromiso.